Sobre mi
Sobre mi…
Quizás soy una persona que sobrepiensa demasiado, para que te hagas una idea: hace unas semanas decidí comprarme una cafetera superautomática. Lo que para cualquier persona normal son dos clics en Amazon, para mí fue una tesis doctoral. Me tiré días investigando el sector entero: analicé la durabilidad de las muelas de cerámica frente a las de acero, la disponibilidad de piezas de recambio, la calidad de la bomba de presión y hasta la eficiencia del servicio postventa de cada marca. Estoy un poco loco, lo sé, pero esa es la intensidad que le meto a todo lo que me importa.
Esa manía de investigar todo tan a fondo no me viene de la universidad, sino de cuando era un crío, ya que vengo de una familia humilde donde un ordenador no era un juguete para niños; era un capricho muy caro. Si quería jugar a algo que no fuera el Snake, no me quedaba otra que buscarme la vida. Con tutoriales y mucha paciencia aprendí a comprar componentes por separado para ahorrarme la mano de obra y estirar así cada euro al máximo. Ahí empezó mi idilio con el hardware y el troubleshooting: esa capacidad de entender qué falla, cómo arreglarlo y cómo optimizar los sistemas para que rindan al 200% con los mínimo posible.
Mi enfoque: «Entretenimiento productivo»
Esa misma mentalidad es la que aplico hoy al SEO, la estrategia digital y la IA. Mi formación real no viene solo de los apuntes de la carrera de Publicidad y RRPP en la UA ; a lo largo de mi vida ha habido mucho aprendizaje autodidacta. Según he ido creciendo, he dedicado mi tiempo libre a un «entretenimiento» más productivo: He pasado horas analizando tendencias bursátiles (investing), escuchando podcasts de expertos o leyendo libros que te cambian la forma de ver el mundo.
He pasado por sitios como Radio Elche Cadena SER domando webs y bases de datos, y por sectores tan poco «glamurosos» como la climatización. De ahí saqué una lección clara: da igual que hablemos de aires acondicionados apilados en el almacen o de una campaña publicitaria, si la estructura de debajo no es sólida, todo se cae. Además, me gusta que mi trabajo tenga «mala leche» (de la buena). Creo que de vez en cuando jugar con algo de crítica social, la sátira y el humor negro nos permite conectar con otras personas a través de la inteligencia y no solo de lo visual.
NO SOY UN TIO SERIO
Si buscas a alguien que te diga que va a trabajar tu marca sin antes plantear toda una estrategia para saber hacia donde tirar, te has equivocado de perfil. Pero si buscas a una persona dispuesta a crear de manera distinta, con valores distintos, con una trayectoria distinta y que además sepa usar bien la IA y analizar los datos para encontrar soluciones que funcionen de verdad (con el mismo nivel de obsesión que le puse a la cafetera), entonces tenemos que hablar.
Después de toda esta chapa, tampoco quiero que pienses que soy un tío serio. Los tíos serios hacen cosas de personas serias, y cuando estás muy serio, te salen arrugas en la frente. Yo prefiero usar esa energía para resolver problemas.